El filósofo Wolff alerta de que prohibir los toros atenta contra la humanidad
La cruzada antitaurina no incluyó los correbous para contentar a CiU y ERC
5 Marzo 10 - Barcelona - Marcos Pardeiro
El «pragmatismo» de los abolicionistas deja en evidencia sus verdaderas convicciones respecto a los derechos animales.
barcelona- La ronda de comparecientes en el Parlamento de Cataluña para pronunciarse sobre la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que persigue prohibir las corridas de toros no sólo está poniendo al descubierto los argumentos de partidarios y detractores, sino también las estrategias. El portavoz de la plataforma Prou, Leonardo Anselmi, cerró ayer la segunda jornada de comparecencias admitiendo que su ilusión era incluir los «correbous» –una suerte de encierros donde el toro corre por las calles con los cuernos envueltos en llamas–, en la ILP pero no lo hizo porque hubiera tenido menos posibilidades de ser admitida a trámite. Sus convicciones animalistas quedaron en entredicho e indignaron a los diputados de PP, PSC y Ciutadans.
Hay que recordar en este punto que los «correbous» son unas fiestas muy arraigadas en las Tierras del Ebro (sur de Tarragona), donde cuentan con el apoyo explícito de la práctica totalidad de los cargos locales de CiU y ERC. Ante la más que probable oposición de la Cámara catalana a prohibir conjuntamente las corridas de toros y los «correbous», la plataforma Prou optó por un planteamineto más «pragmático». «No es una cuestión de todo o nada», afirmó Anselmi, colaborador de ICV.
Flaco favor
Los diputados de PSC, PP y Ciutadans reaccionaron con estupor. «Ha hecho un flaco favor al movimiento animalista y al argumento del daño que se infringe a los toros», espetó el socialista David Pérez, quien anticipó que sus palabras tendrán repercusión en el voto final del PSC. A Pérez le irritó que Anselmi no diferenciara las corridas de los «correbous» y, en cambio, sólo quiera abolir la lidia. En la misma línea, el diputado del PP Rafael Luna acusó al portavoz de Prou de ser «un posibilista». «Sabe que la ILP con los correbous no hubiera prosperado», dijo Luna. «Ahora queda claro que el siguiente paso, si prospera éste, serán los correbous», constató. El representante de Ciutadans, Albert Rivera, advirtió a Anselmi de que había cometido un «error».
La de ayer volvió a ser una jornada maratoniana en el Parlamento catalán. Quizá el testimonio más destacado de la sesión matutina fue el del filósofo de la Universidad de la Sorbona Francis Wolff, quien inició su intervención con un aviso grave: «La prohibición sería una pérdida para la humanidad». Luego, subrayó que el toro de lidia es «una excepción», un animal único, ni salvaje ni domesticado. Insistió también en que «la respuesta normal del toro bravo es la embestida, ésa es su naturaleza» y lanzó una provocación recurrente: «Que prohíban también la pesca deportiva».
Los taurinos recibieron el apoyo de varios dirigentes del sur de Francia. Uno de ellos, el presidente del Consejo General de los Pirineos Orientales, Christian Bourquin, invocó el lema «Libertad, Igualdad, Fraternidad», en defensa de la Fiesta.
-«Quieren convertir la sociedad en un jardín de vegetarianos»
Una de las comparecencias más llamativas de ayer fue la del ganadero Pedro Fumadó, afincado en las Tierras del Ebro, donde precisamente los «correbous» son muy populares. «Quieren convertir nuestra sociedad en un jardín de vegetarianos», protestó este ganadero, que prefirió denominarse «pastor». «Prohibir las corridas es sentenciar al toro bravo», advirtió. Acusó, además, a los abolicionistas de prohibir la lidia «porque se llama Fiesta Nacional y ese nombre no tiene cabida dentro del nacionalismo catalán». El testimonio de Pedro Fumadó combinó las llamadas a la libertad con las embestidas contra los legisladores prohibicionistas. «Me permitirán que les diga que son unos ignorantes moral e intelectualmente. No pueden votar sobre una cosa que desconocen», dijo.
Ayer estaban previstas las comparecencias de los toreros Luis Francisco Esplá y Serafín Martín. Ambas fueron aplazadas para la sesión del 17 de marzo, una jornada que se espera muy movida porque también acudirán el empresario Pedro Balañá y el dirigente de ERC, Jordi Portabella en condición de biólogo